Hace unos días se presento en nuestra
ciudad el libro “Fortunato Manzano… El último yatiri”, siendo un texto que busca cumplir los
deseos póstumos de Tata Fortunato de compartir sus experiencias de vida y
aprendizajes. El autor del texto, el
doctor en Antropología en Estudios Andinos, Carlos Choque Mariño sostuvo que:
Uno de los primeros desafíos para el
abordaje del texto ha sido la definición
conceptual y metodológica de la etnografía a utilizar, situación que nos ha llevado a rescatar las palabras de P. Woods (1987), quien la considero como “una descripción del modo de vida”, y para
Goetz y LeCompte (1988), quienes la definieron como una “reconstrucción
analítica de escenarios y grupos culturales”. En tales circunstancias, se hizo
necesario el conocer otras experiencias etnográficas y autobiográficas de
hombres y mujeres andinos, que buscaron la construcción de las memorias
oficiales de sus vidas, evitando así, los efectos del “olvido” o la
deconstrucción de su pasado por efecto del inexorable tiempo. Algunos ejemplos los hallamos en la biografía
etnográfica de Ana María Condori, “Nayan Uñatatawi: Mi despertar”; Fermín
Vallejos, “Tata Fermín: Llama viva de un Yachaq”; o “Gregorio Condori Mamani: Autobiografía” de
Carmen Escalante y Ricardo Valderrama.
¿Cuál es la
naturaleza del libro?
El trabajo persiguió la construcción de
los sentidos, significados e interpretaciones de la vida, pensamientos y
experiencias del Yatiri Fortunato Manzano.
Además, se busco identificar los contextos estructurales, culturales y situacionales que lo afectaron durante su
vida, identificando la naturaleza profunda de su concepción de mundo andino,
del sistema de relaciones asimétricas, el espacio sagrado y la diferenciación
de otros paradigmas e ideologías que pudieron afectarlo en un periodo de
cambios sociales, culturales y políticos.
La variedad de datos etnográficos y documentales existentes, le permitió al autor establecer categorías,
subcategorias, inventarios y códigos como propusieron Holliday (2007) y
Wolcott (1994) al momento de desplegar
estrategias analíticas en la investigación cualitativa. Igualmente, esto permitió un trabajo inductivo, innovativo, emergente,
exploratorio y creativo; implicando un dialogo teórico e interpretativo
permanente con los mismos datos y materiales (Coffey & Atkinson 2003). El
análisis de un extenso corpus de datos, materiales y las codificaciones realizadas, permitieron definir temáticas
como: relaciones personales, religiosidad y ritualidad, política, tierras,
recursos naturales, etc., generando con ello,
cuatro capítulos para la presente edición.
¿Cómo se estructuran los capítulos del texto?
El primer capítulo, “Chuxña
umani: La
perísferia Pakajaqi” nos introduce aun
contexto general de la territorialidad e identidad de los “Pacajes”, donde se
encuentra inmersa Chuxña umani, tanto por su dependencia cultural y política con la
parcialidad de Calacoto hasta mediados
del siglo XX. Asimismo, este capítulo
busca reconocer el paisaje cultural y natural donde Fortunato Manzano nació y
acepto el llamado de los achachilas.
El segundo capítulo, “Amt’añ thakhi”, busca responder la siguiente
interrogante: ¿Cuáles fueron las
experiencias morales, socio-culturales y
políticas que permitieron el sinuoso thakhi ritual de Fortunato Manzano y como
se expreso este hasta la década de 1980? Además, el capitulo nos adentra a la
comprensión de los diversas estadios de
vida o calles de Guaman poma de Ayala (1615) y del thakhi comunal que
desarrollo Fortunato Manzano en Chuxña umani y más tarde
en Visviri.
El tercer capítulo, “L’oquere, Yatiri
y Ch’amakani: Tata Fortunato”, tiene dos propósitos centrales; primero,
identificar rol del Qulliri, Yatiri y Ch’amakani, además las tipologías de especialistas en la
ritualidad y religiosidad. Segundo, se busca visibilizar el rol del yatiri en los
ámbitos de la sociedad, cultura y
política en las comunidades andinas y organizaciones urbanas.
Finalmente, el cuarto capítulo, “Espacio sagrado
y ofrendas s rituales”, está destinado a evidenciar algunas de las ceremonias y ritos
aymaras que desarrollo Fortunato Manzano
a lo largo de tres décadas de servicio espiritual y religioso al panteón
andino. También, se busca explicar cómo las sociedades andinas y la aymara –
pacaje, va redefiniendo su espacio sagrado y sus áreas de influencia a lo largo
del siglo XX.
¿Cuál es el legado del Yatiri Fortunato Manzano?
Fortunato Manzano
vino al mundo en Chuxña umani, uno de los territorios periféricos de la
parcialidad de Calacoto en el antiguo reino aymara Pacaje ó Pakajaqi. Este hecho posibilito que pudiese entrar en
contacto con una cultura aymara que se sustento en su tradición ganadera y
pastoril del siglo XIX, que le fue enseñada por su abuelo el jilaqata y yatiri,
Miguel Manzano.
Asimismo, fueron
las diversas vivencias y aprendizajes que adquirió acompañando a su abuelo, las
que fueron generando su carácter e identidad. Es también, evidente que su
precoz acercamiento a los negativos valores culturales de los ferroviarios,
cambiaron su forma de vida, generándole además una serie de contradicciones
hasta su edad adulta. Esto sumado a la temprana iniciación sexual, lo llevaron
por sendas incorrectas y reprochables que el mismo juzgo como malas en su
adultez. No obstante, fue esta experiencia
de vida, más la adquirida en la azufrera, la que le permitió soñar con un
renacimiento de Chuxña umani en el pueblo de Visviri, que llego a fundar en
compañía de los demás integrantes del antiguo ayllu.
Los éxitos
obtenidos en la fundación de Visviri, la escuela, los caminos y la Feria del
Tripartito, generaron el surgimiento de una envidia institucionalizada en
pueblo en su contra, hecho que se acrecentó con los éxitos económicos que
obtuvo en la misma década. Tras sufrir la prisión política y vivir la crueldad
de la tortura, Fortunato busco consuelo y reparación a sus heridas físicas,
psicológicas y espirituales, no obteniéndolas en la ciudad y la modernidad de sus expresiones
culturales. Sino que las encontró en el pasado remoto de sus experiencias de
niñez y en el camino que le fue señalado en Chujlla cuando fue elegido por el
Dios Illapa para ser un yatiri. Este
reencuentro con su destino solo ocurrió en 1978, cuando fue ungido por segunda vez en el lago sagrado por Tata Aureliano.
Durante la década
de 1980, vivió un periodo intenso de aprendizaje, que se vio acompañado por un
largo periodo de reflexión, que lo llevo a abandonar el consumo de alcohol, de
ahí que dijera con orgullo, que era un ex – borracho. Asimismo, dejo de
consumir alimentos que contaminan el organismo. De igual manera, fue en esta
década cuando comenzó a compartir sus experiencias de vida y resintió
profundamente que un sobrino político en segundo grado, lo utilizara para
recopilar la cultura de sus abuelos y
luego viajara a Holanda. Así también,
critico el rol que jugaron las ONG’s de la época, a las cuales acuso de
enriquecerse de la pobreza e ignorancia de la gente del altiplano, pues los
hacían disfrazarse de pobres para recabar ayuda internacional. La misma
opinión, tuvo más tarde con las consultoras que ejecutaban proyectos
gubernamentales. Igualmente, fue en
estos años que comenzó a tener un comportamiento más contemplativo de los
acontecimientos sociales, culturales y políticos, pues dejo de ser un
protagonista político. A fines de este mismo periodo, ya se había consagrado
como qulliri y estaba siendo formado como yatiri por el Ch’amakani Tata Chambe
de Tacna.

El retorno a la
vida democrática convirtió a Fortunato en un yatiri que fue solicitado con
frecuencia por políticos de izquierda y derecha, además de una clientela que
acudió desde Santiago, Antofagasta ó Iquique a buscarlo para solucionar alguna
dolencia ó aflicción. Por ello, no fue extraño encontrar a sus clientes
esperándolo en el patio de su casa ó campesinos que venían a buscarlo para llevarlos a
Lluta, Azapa, Codpa y Putre. Más tarde, incursionaría
con sus mesas y p’awas en el mundo del turismo, cuyos operadores Ayca Tour y
Vicuña Tour, lo trasladaban hacia Codpa, San Miguel de Azapa ó Putre para realizar
sus ceremonias frente a los europeos, que lo bautizaron como Tata
“Forchunatow”.
La partida de Tata
Fortunato fue muy sentida en los ámbitos sociales, culturales y dirigenciales
de la ciudad, pues con ello, se fue el último yatiri de alta jerarquía que
quedaba con vida en la región. Si duda, su legado servirá de inspiración a los
yatiris de jerarquías intermedias que comienzan aparecer, no obstante nunca se
podrá cubrir el vacío dejado por sus enseñanzas, palabras y espiritualidad que
se tejió en sus ceremonias.
Finalmente
mencionar, que el texto fue producto de un financiamiento compartido entre la Corporación
Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI Arica y Parinacota) y la sucesión Manzano.
Siendo un texto presentado editorialmente por la antropóloga Sofia Drucker.
Presentación
El thakhi transitado por
Fortunato Manzano; los caminos recorridos en su infancia, sus experiencias con
la migración y la fundación del pueblo de Visviri, su reencuentro con el
futuro trazado por los abuelos a partir
de la tortura y el presidio político y, finalmente, su consolidación como
maestro yatiri o ch’amakani en la ciudad de Arica, constituyen algunos de los
puntos de inflexión a través de los cuales este libro aborda las continuidades
y transformaciones en la institucionalidad y cosmovisión aymara, en el marco de los procesos
socio históricos a los que dichas transformaciones y continuidades se vinculan.
En la narrativa construida por
el autor, estos y otros episodios de la vida recordada de Fortunato funcionan
como espacio de articulación entre lo que usualmente se define como distintos
niveles de la historia, evidenciando las interconexiones entre la experiencia
personal, local y global; relevando con ello
la inexistencia de límites arbitrarios entre las dimensiones micro y macro
de los procesos políticos, sociales y culturales que constituyen - a la vez que
son constituidos por- la experiencia
cotidiana de vivir. Al mismo tiempo,
estos episodios funcionan como mecanismo de apertura para discusiones
etnográficas y teóricas acerca de algunas de las principales características de
la cosmovisión, religiosidad y organización social Aymara, visibilizando el
modo en que estas se estructuran como prácticas sociales dinámicas y creativas,
inmersas en contextos sociales altamente móviles y variables.
En este sentido, una de las
características más interesantes del texto, es el uso relacional de fuentes
históricas, etnohistóricas y etnográficas que confluyen en la reconstrucción de
las historia interpretada de Fortunato, la cual no solo habla del camino
personal del yatiri, sino que también informa acerca de las relaciones
establecidas al interior de las comunidades
y familias aymaras y entre sus miembros y el resto de la (s) sociedad
(es) nacional (es). Lo anterior, permite
al lector comprender algunos de los rasgos comunes de lo que se ha denominado
como ‘mundo aymara’, a la vez que visualizar las particularidades regionales y
las variaciones contextuales que dan forma a la institucionalidad religiosa y
cultural de los habitantes y migrantes andinos en la región de Arica y
Parinacota.
El texto aquí presentado
sintetiza el primer trabajo de este tipo realizado en la región,
constituyéndose en un indudable aporte a la comprensión de las dinámicas de
producción y reproducción de la sociedad aymara
- chilena en un contexto marcado por las relaciones de frontera entre e
intra estados nacionales. En términos
políticos, lo anterior resulta especialmente relevante, en tanto evidencia la convergencia entre este trabajo
y múltiples esfuerzos realizados desde
distintos espacios de la sociedad
chilena, por relevar el carácter pluricultural y multiétnico que ha sido
históricamente enmascarado por la narrativa nacional hegemónica,
invisibilizadora de la diversidad social
y cultural característica de nuestro país.
Finalmente, la riqueza y
densidad etnográfica presente en este texto, no puede sino hacernos esperar con entusiasmo la
publicación de una segunda edición que, de acuerdo a las proyecciones
realizadas por el autor, permitiría profundizar en el análisis de la vida y
obra del ultimo yatiri.
Sofia Druker Ibañez.
ver:
http://issuu.com/carlos.choque/docs/libro_fortunato_manzano_el_ultimo_yatiri#download